¿Cuál es la clave para producir en el futuro?

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Conozca cuáles productos agrícolas biomodificados están disponibles en la región para enfrentar al cambio climático y las necesidades de producción futuras.

Los alimentos que hoy consumimos se enfrentan a un futuro muy complicado que desafía a los productores agropecuarios del mundo, por una parte el cambio climático cambiará la forma en que se cultiva y por otro el incremento de la sobrepoblación humana los obligará a producir más con la misma cantidad de terreno. Desde décadas atrás la biotecnología, de la mano del sector productor, trabaja para mejorar la productividad y resistencia de materias primas que necesitan enfrentar los escenarios ya proyectados por científicos y demógrafos.

Es por ello que investigamos cuáles son aquellos productos centroamericanos que prestigiosos centros de biotecnología privados y públicos liberan al mercado para beneficio del agricultor y el consumidor. En Centroamérica, la biotecnología ha estado mejorando desde los productos más tradicionales como el maíz, arroz, frijol, y papa hasta los más menos conocidos como el amaranto con el fin de fortalecerlos y heredarlos para futuras generaciones.

“La biotecnología es una herramienta de desarrollo, que permite enfrentar los retos de producir plantas adaptadas al cambio climático, con una mayor producción y una menor contaminación. De tal forma que mediante la biotecnología se tendrá buena parte de las respuestas para los retos de mayor producción, variación climática y menos contaminación”, explicó el Dr. Miguel Rojas, coordinador del Centro de Investigación en Biotecnología Instituto Tecnológico de Costa Rica.

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Granos básicos: los más fortalecidos

Uno de los países del istmo que reta al futuro por medio de la biotecnología es El Salvador. Sus esfuerzos estatales en la materia se centran en mejorar los granos básicos que son la base de la agricultura familiar en ese país. Por ello, el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestar (CENTA) trabaja en el desarrollo de semillas de frijol, maíz, sorgo y arroz, en ese orden de importancia.

En los últimos siete años se han liberado unas 20 variedades de estos granos en busca de dar solución a la necesidad de producir a manos llenas ante el cambio climático y enfermedades. En el caso del maíz, la semilla de maíz CENTA H-CAS, el sorgo CENTA ChG y el arroz CENTA A-RAZ son las últimas variedades mejoradas a través de la biotecnología y liberadas a finales del año pasado por el CENTA.

Entre las características que se destacan del híbrido de maíz CENTA H-CAS está la alta calidad proteica y su potencial de rendimiento de 110 quintales por manzana. La semilla cuenta con un alto índice de calidad de 0.94 comparado al grano de maíz común de 0.40; un 11.60% de proteína con 0.106 de triptófano que son nutrientes esenciales y necesarios para mejorar la nutrición de las personas.

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En Sololá, Guatemala, hicieron un estudio en la Universidad del Valle, de cuántas abscesos de maíz había y eran 90, esto evidencia riqueza genética. Se ha dado un proceso general de polinización cruzada, hay cultivos resistentes y adaptados a la región, hay hibridaciones que se ha dado por años que se podría considerar como biotecnología.

“La gente ha seleccionado las variedades de maíz y las ha heredado por generaciones, que son seleccionadas de forma inconsciente. Compran semillas y siembran vegetales que probablemente son híbridas sin saberlo”, comentó Mónica Orozco, directora del Centro de Estudios Atitlán, Universidad del Valle de Guatemala

Maíz biofortificado con zinc para mejorar la nutrición

En el tema del maíz, para las autoridades hondureñas la principal prioridad es garantizar la seguridad alimentaria y hacer frente a la desnutrición, es por ello que este país trabaja en la biofortificación de varios materiales principalmente nuevas variedades para maíz a través de la Dirección de Ciencia y Tecnología (Dicta) de la Secretaria de Agricultura y Ganadería (SAG).

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Entre estos materiales biofortificados destacan las variedades DICTA B02 y DICTA B03 que según los análisis de laboratorio ambos poseen contenidos de Zinc de 33.8 y 34.9 partes por millón (ppm) respectivamente, cuando lo convencional o no biofortificadas contienen alrededor de 25.6 ppm. La liberación de las variedades DICTA B02 y DICTA B03, se realizó por el Comité Nacional de Liberación de Semilla de Híbridos y Vegetales, con el apoyo del Centro Internacional para el Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y el programa HarvestPlus.

Estas variedades de maíz con alto contenido de zinc fueron desarrolladas con el fin de proveer de este nutriente a la población que presenta problemas de desnutrición en el país y es proclive a enfermedades y muerte. Aproximadamente el 25% de la población hondureña presenta esta condición y su alimento diario depende del maíz.

La investigación para el desarrollo de estas dos variedades se realizó de 2014 a 2016 y se estudió su desempeño en días a floración masculina y femenina, incidencia de mancha de asfalto, longitud y diámetro de mazorca, hileras por mazorcas, granos por hilera, altura de planta y mazorca, acame de tallo y raíz, cobertura de mazorca, mazorcas podridas, totales y por planta, porcentaje de humedad, número de plantas y mazorcas, rendimiento, y además, su contenido de zinc, explico Oscar Cruz, del programa de investigación de maíz de Dicta.

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El estudio se realizó con base en 12 materiales, donde las nuevas variedades liberadas presentaron excelentes características agronómicas, con rendimientos arriba de 4-5 toneladas métricas por hectárea y alto contenido de zinc. Cruz, dijo que “el maíz normal es muy bajo en sus aminoácidos esenciales que sirven para el crecimiento y el desarrollo del niño, por medio del Programa de Maíz se ha venido trabajando con maíces de alta calidad proteínica donde se ha generado variedades e híbridos dirigidos para el corredor seco tolerantes a la sequía”.

Panamá es otro de los países donde el maíz biofortificado es una prioridad, allí la estrategia de biofortificación surge desde 1993 como una opción viable y sostenible para la prevención de las deficiencias de micronutrientes, que se basa en enriquecer con vitaminas y minerales los alimentos básicos que constituyen la dieta habitual de la gente.

A partir de 2005, el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap) inicia un proyecto de investigación para la identificación, selección y distribución de cultivares de maíz con alta calidad de proteínas. La generación de estos productos biofortificados consiste en cultivos con mejores características agronómicas y nutricionales. Entre las variedades de biofortificados de maíz que se tienen en Panamá están IDIAP-MQ 09, IDIAP- 07, IDIAPMQ 12 e IDIAP-MQ14.

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“Actualmente se continúa la investigación para el desarrollo de nuevas variedades de maíz con mayor contenido de Vitamina A resistente a la sequía”, destacó Maika Lorena Barría Castro, nutricionista y gerente de proyecto de Agronutre Panamá. Adicional a las investigaciones agronómicas se realizan actividades complementarias como estudios con consumidores, evaluaciones de las características culinarias y nutricionales de las nuevas semillas y planeaciones para estudios sobre su impacto en nutrición y calidad de vida de las familias donde su alimentación depende principalmente de la agricultura.

Uno de los granos más importantes en las mesas de las familias de la región es el frijol, este producto también ha sido investigado para su fortalecimiento. En Guatemala, el ICTA se encuentra en proceso de investigación para mejorar el frijol, mientras que en el Salvador, la última variedad de este grano se liberó en 2015, se trata de la variedad CENTA EAC pero este desarrollo demandó cinco años de investigación realizada en campos experimentales del CENTA y en fincas de pequeños y medianos productores; quienes lograron resultados de alto potencial en el rendimiento.

Al CENTA EAC se le atribuyen características como su buen potencial de rendimiento (36 qq/mz), resistencia al virus de mosaico dorado (BGYMV) y virus del mosaico común, tolerancia a Mustia hilachosa; y su adaptación, que es de los 50 hasta 800 msnm, tolerancia a las altas temperaturas y la humedad limitada (sequía).

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La variedad de frijol “Honduras Nutritivo”, fue liberado en 2016, y se caracteriza porque contiene hasta 53% más de hierro y 54% más de zinc frente a las variedades tradicionales. De acuerdo con el Programa Nacional de Semillas actualmente se evalúan 10 líneas avanzadas de frijol fortificadas que han demostrado tolerancia al virus mosaico dorado, buen rendimiento y buen valor comercial de grano.

Como parte de la validación de dos líneas de frijol con alto contenido de hierro y zinc en regiones del corredor seco del país y departamentos como Comayagua, Olancho y El Paraíso se distribuyeron 300 gramos de semilla de las dos líneas promisorias para validar su adaptabilidad.

La apuesta por los híbridos

Costa Rica cuenta actualmente con los Híbridos F1 de tomate. De acuerdo con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultra (IICA), este híbrido es el primero producido por la institucionalidad pública, el cual surgió tras el trabajo de 15 años de mejoramiento genético de la Universidad de Costa Rica (UCR), y cuatro años de tareas agrupadas con el Instituto Nacional de Innovación y Transferencia en Tecnología Agropecuaria (INTA), el Ministerio de Agricultura y Ganadería y la representación del IICA en Costa Rica.

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El surgimiento del prodigio F1 incrementa el nivel competitivo del sector tomatero nacional, que depende en su mayoría de semillas importadas. Además se convierte en una propuesta atractiva para el sector tomatero costarricense, que ahora tiene a su disposición una semilla con precio competitivo, mejor rendimiento y más tolerancia a enfermedades como la Marchitez Bacteriana, causada por Ralstonia solanacearum.

En validaciones de campo, en diversas regiones tomateras, el nuevo fruto producido por la UCR demostró que en lotes con problemas de Marchitez Bacteriana hubo pequeños productores que lograron obtener 6.6 kilos por planta de Prodigio F1, el doble de lo que se logró obtener con dos variedades comerciales evaluadas paralelamente. Un aspecto innovador en la producción de este híbrido radica en que los ingresos generados por la venta de las semillas, serán destinados para futuras investigaciones, que a la postre se convertirán en nuevas alternativas para los pequeños y medianos productores.

No tradicionales también buscan ser fuertes

En Nicaragua se ha detectado una escasez en la búsqueda de la semilla de la yuca, por lo tanto no hay material genético para hacer siembra, pues los productores la conservan, la guardan, pero en mediante intercambios se generan problemas de plagas y en enfermedades. De ahí que Nicaragua realice una investigación por parte Laboratorio de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma (UNAN) alrededor de este producto.

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La idea de este laboratorio es utilizar material genético de alta calidad de la yuca y hacer cultivos de tejidos para hacer plantas exactamente iguales a la madre pero con un alto potencial productivo y libre de enfermedades. El resultado hasta el momento: plantas rejuvenecidas que son producidas en menor tiempo y que además no tienen ninguna enfermedad, comentó Samantha Miranda Calero, Coordinadora de Laboratorio de Biología Molecular, Cultivos de Tejidos Vegetales y bioquímica, de eta universidad.

Otro de los productos que se desarrolla en Nicaragua es el amaranto, el cual se ha trabajado desde múltiples vías. De acuerdo con Martha Lacayo, directora del Laboratorio de Biotecnología de la UNAN, el amaranto es una planta que nace como maleza, pero el tipo que nace en Nicaragua como maleza no se le ha sacado provecho a toda la parte nutricional.

“Para nosotros el amaranto es bien importante porque crece en zonas secas, no necesita mucha agua, se puede regar hasta con aguas salinas, es una alternativa muy viable para el caso de la seguridad alimentaria”, expresó Lacayo.

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Semilla de papa sana

En Honduras, se puede encontrar el proyecto de reproducción de semilla de papa sana, en el que trabajan técnicos taiwaneses con siete investigaciones de este cultivo y que están por ser liberadas dos variedades de semillas. El proyecto se encuentra bajo la dirección de Ciencia y Tecnología con el apoyo del gobierno de Taiwán.

Durante esta investigación, los expertos han producido 35,000 mil plántulas in-vitro en el laboratorio de tejidos y 36,000 plantas para la producción de semillas pre básica y básica en invernaderos GO y G1. Según datos de la Secretaria de Agricultura y Ganadería (SAG) desde Dicta se hace la investigación en métodos más efectivos de producción, manejo pos-cosecha y manejo de plagas.

En este país las principales limitantes a la producción de papa en el país han sido por el daño provocado por el insecto Paratrioza y alto costo de la semilla ya que este año se cotiza en US$ 82.00 el quintal. Actualmente se siembra del rubro en unas 4,000 mil manzanas. Los costos para producir una manzana son altos de hasta 170,000 mil lempiras. Honduras produce 18.3 toneladas del tubérculo.

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