Enfrente el cambio climático con forrajes verdes hidropónicos y arborización

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Siga estos consejos de técnicos del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y del Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Gabriela Mora, periodista

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Costa Rica, 3 de marzo, 2015. Ante las condiciones climáticas que afectan y seguirán impactando al sector agropecuario, implementar el forraje verde hidropónico y la arborización en su finca o en su ganadería podría contribuir a contrarrestar los daños que el cambio climático pueda generar en ellas.

Forrajes verdes hidropónicos

Esta técnica consiste en la germinación de granos (semillas de cereales o de leguminosas) y su posterior crecimiento bajo condiciones ambientales controladas (luz, temperatura y humedad) en ausencia del suelo. Usualmente se utilizan semillas de avena, cebada, maíz, trigo y sorgo.

El tiempo de producción de este tipo de forrajes es de 12 a 15 días, por lo que de un invernadero se pueden sacar tres cosechas al mes de forma continua, siempre y cuando el productor planifique el consumo diario de sus animales.

Según comentó Ulises Ureña, instructor del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y especialista en esta técnica, para producir un kilo de materia seca de forraje verde hidropónico se necesitan unos 22 litros de agua, mientras que producir el mismo kilo de forraje de la manera tradicional requiere de al menos 300 o 400 litros de agua.

Dentro de las ventajas que esta técnica aporta destacan: el periodo de vientre vacío en los animales disminuye, la calidad de presentación del animal es superior y el pelaje de los bovinos y equinos es más fuerte y brillante, se evitan alteraciones digestivas, menor incidencia de enfermedades, aumento de fertilidad, aumento de la producción de leche, la calidad de la carne, entre otros beneficios.

Arborización

La arborización de áreas de pastoreo consiste en introducir o incrementar el número de árboles de uso múltiple como poró y madero negro, en las cercas y luego en los potreros, en forma de postes vivos, a una altura tal que el ganado no alcance los brotes terminales (se pueden intercalar con otros árboles principalmente maderables y ó frutales).

Las ganaderías son responsables en gran medida de la producción de gases de efecto invernadero y en consecuencia del calentamiento global, su aporte es de 3,3 millones de toneladas de carbono, lo cual representa el 23,6% de las emisiones del país, esto producto del eructo de gas metano (el 95% del gas metano que emiten los bovinos es por medio del eructo), producto del proceso metabólico de su organismo.

Lo más importante es que funcionan como sumidero de carbono, al fijarlo en sus tejidos, reduciendo la emisión de carbono como contaminante ambiental por efecto natural del metabolismo de los rumiantes, bovinos en nuestro caso. No muchas fincas con ésta práctica, pero ese es nuestro propósito” comentó para la Revista Productor Agropecuario, Horacio Chi Chan, zootecnista coordinador de Ganadería Bovina del Ministerio de Agricultura y Ganadería en la Región Brunca.

Al ser leguminosos, fijan nitrógeno al suelo y aportan hojas y ramas como materia orgánica y al podarse periódicamente se utiliza como forraje para el consumo del ganado, inclusive en épocas críticas, cuando escasean las lluvias, añadió el zootecnista.

Costa Rica dedica 1,8 millones de hectáreas a la ganadería de leche y carne. El plan es que la actividad de la arborización reduzca seis millones de toneladas de carbono y, a la vez, capture otras cuatro millones de toneladas, gracias a sus árboles.

 

 

 

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