Hijos de indígenas recolectores de café con cuido integral en zona sur de Costa Rica

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Unos 600 niños y niñas de la etnia Ngäbe y Buglé tendrán cuidado integral en salud y educación mientras sus padres o madres se dedican a las labores de recolección de café.

Al menos 600 niños y niñas de la etnia Ngäbe y Buglé, provenientes de Panamá, tendrán cuidado integral en salud y educación en quince Casas de la Alegría, mientras sus padres o madres se dedican a las labores de recolección de café en la región de Coto Brus, Costa Rica.

Las Casas de la Alegría son Centros de Atención Integral que proveen seguridad económica, alimentaria y sanitaria a los hijos de los recolectores de café migrantes Ngäbe y Buglé, mientras promueven su cultura y fortalecen sus tradiciones.

En estas casas los niños y niñas mantienen su pertinencia cultural, pues reciben una atención amoldada a sus necesidades, preferencias y realidades, ya que son cuidados y educados en su propio idioma por personal Ngäbe y Buglé. En ellas reciben atención primaria en salud: análisis de parasitosis, peso, talla y promoción de la salud oral e higiene personal total.

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A los infantes se les atiende con cuatro comidas los seis días de la semana laboral; materiales para la educación; una educadora y cuidadora; materiales para artes y chequeos de la salud (pediatras, dentistas y nutricionistas). Cada Casa de la Alegría, que debe cumplir con las regulaciones del Ministerio de Salud, está habilitada para alrededor de 35 niños e incluyen cocina, baños para niños y para adultos, aposentos para bebés, un área común para juegos y aprendizaje y una bodega. 

“Los niños han mejorado en su cuido pernal, en su alimentación y en su peso. Nosotros como productores nos sentimos bien porque los niños ya están siendo bien cuidados. Tienen desayuno, su almuerzo y comida en la tarde. Es una cuestión de ganar – ganar para todos”, señaló el caficultor Roberto Rojas, de Sabalito de Coto Brus.

 Varias instituciones participan en el proyecto: el Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE); el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS); el Ministerio de Educación Pública (MEP); el Ministerio de Salud; la Municipalidad de San Vito de Coto Brus, la cooperativa de caficultores CoopeSabalito, R. L. y productores de café independientes.

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También participan agencias ejecutoras del Sistema de Naciones Unidas: Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). 

“Ahora ya no se ven niños en los cafetales. Ahora ya todos están bien cuidados en las guarderías.  En la medida en que los recolectores (madres y padres) estén tranquilos, pues sus hijos están bien cuidados y alimentados, van a hacer mejor su trabajo”, afirmó la caficultora Susana Trejos de Gutiérrez Brown, de Coto Brus. 

“Cuando no existían Casas de la Alegría era muy frecuente llevar niños al hospital por diarreas, gripes y otras enfermedades. Al manejar mejor en las guarderías la parte de higiene todos estos casos han disminuido y la salud ha mejorado“, dijo Armando Navarro, de la finca El Naval de Pitier, de Coto Brus.

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