La industrialización de las lecherías en Costa Rica

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El mercado registrará este año la inminente llegada de las segadoras, que se adaptarán a condiciones topográficas antes imposibles.

Lanfranco Tretti

Allá por el principio del siglo 21 era muy dado y recurrente encontrarse con fincas que respondían a la filosofía de: “más concentrado = más leche”, y partiendo de ahí muchas falsas verdades acompañaban a los productores en una compleja lucha de contrapesos a los inconvenientes que el abuso de grano producía en sus productoras.

Con la evolución del enfoque a un concepto más ligado a la producción en fincas de forrajes de buena calidad, de ofrecer henos cosechados en su punto y finalizar la propuesta sirviendo la mezcla picada y homogénea (TMR) el mundo se ha transformado para nosotros en un sin límite de posibilidades y oportunidades para ser un eslabón importante en la cadena productiva.

Ya no se puede ofrecer una segadora, hay que ofrecer la segadora que cumpla con las dimensiones, topografía, intensividad productiva de cada finca.

Parece ayer cuando Guanacaste era el único productor de heno y solo producía bien metido el verano por no conocer los acondicionadores o aireadores, hoy día San Carlos, zona lluviosa del norte de Costa Rica, produce durante todo el año forraje de excelente calidad sin ningún tipo de perjuicio, el mismo Guanacaste ha mejorado notablemente su producción pasando de ser un proveedor de fibra a un productor tecnificado de henos y silo de calidad superior.

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Los mixers, asimismo, ya no son el monstruoso y polvoriento aparato que lo único que hacía era hacer poco honor a su nombre (mezclar) consumiendo galones y galones de combustible, ahora pueden picar al tamaño requerido por el zootecnista responsable del balanceo de las dietas, pesar según la dieta que debamos preparar y mezclar para que no exista ninguna tentativa ni discriminación a la hora de comer por parte del vacuno y como cierre, garantizar una mezcla uniforme desde la primera hasta la última vaca servida en términos de ingredientes y peso por ración, contabilizando y enviando la información a nuestra computadora para el debido control de gastos.

Es casi una apuesta segura que este año será una continuación de la tendencia ascendente en la mecanización, es inminente la llegada de segadoras que montadas en tractores isodiamétricos (4 llantas iguales) y dirección reversible se adapten a condiciones topográficas imposibles hasta el momento, carros forrajeros de autocarga y descarga donde una sola persona está en capacidad de abastecer el establo con todo el volumen de pasturas que se necesita, también la misma forma de procesar el forraje se podría ver modificada por la opción de acortar el tamaño de la fibra con una alternativa fácil y de baja absorción de potencia acortando así los minutos de operación del mixer.

El alto costo de personal lleva a la irremediable sustitución de la mano de obra por el servicio de las máquinas, lo que sucediera en Europa en los setentas y ochentas es hoy nuestro pan de cada día, también la presión por capitalizar al máximo el buen momento que vive la ganadería ha impulsado los buenos productores a romper con las clásicas barreras culturales del que siempre lo he hecho así y me ha funcionado.

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