Las plagas: enemigos de la agricultura

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Se prevé que conforme las temperaturas aumenten por el cambio climático, aumentarán las infestaciones en número y resistencia.

Por Boris Ríos

La presión causada por insectos, enfermedades y malezas es la principal  fuente de amenaza para nuestro suministro de alimento, ya que compiten con los cultivos por sus nutrientes y le resta a su producción y calidad. Sin embargo, conforme los impactos del cambio climático aumentan, la presión de estas plagas se vuelve más extrema – haciendo que el uso efectivo de los productos para la protección de cultivos sea más importante que nunca.

Actualmente, según información de  CropLife Latin America, de un 30-40% de la producción de trigo, maíz y arroz se pierde cada año debido a alguna plaga.

Los insectos, las malezas y las enfermedades proliferan en climas cálidos. Se prevé que conforme las temperaturas aumenten debido al cambio climático, estas plagas también aumentarán sus números y resistencias. Un aumento tan solo de 2 a 3ºC en los próximos 50 años tendrá serias consecuencias en nuestro planeta.

Los áfidos, los cuales transmiten enfermedades a las plantas, pueden reproducir 5 generaciones adicionales cada año con un aumento de temperatura tan solo de 2ºC. Mientras que un aumento de tan solo 3ºC en la temperatura puede aumentar el crecimiento del amaranto en un 240%. Esta maleza es dominante y amenaza los cultivos de maíz, arroz y soya.

“Pese a las variables como el clima y los fenómenos naturales, creemos que se habrá un leve crecimiento en cuanto al uso de agroquímicos en la región. Vemos un 2016 muy estable”, argumentó el Ing. Luís Orellana, regional corp manager de Bayer.

Beneficios tangibles

Para el 2050, la agricultura deberá producir suficiente comida para alimentar a 9 billones de personas, mientras se lucha contra ambientes más adversos para cultivar debido al cambio climatológico. 

De tal manera que la protección de cultivos les permitirá a los agricultores adaptarse a estas nuevas condiciones y generar beneficios alrededor del mundo, incluyendo aumento en producción, menos terrenos en producción y un menor riesgo de hambruna.

“Hoy, los productos para la protección de cultivos protegen casi un cuarto del suministro de cultivos básicos contra pérdidas debido a insectos, maleza y enfermedades”, resaltó Raúl R. Romero, director ejecutivo en CropLife Honduras.

Investigaciones en Kenia y Uganda mostraron que los herbicidas aumentan los beneficios, tales como: la producción, el ingreso y calidad de vida para los agricultores de maíz en un 80%.

Además, un mayor uso de productos para la protección de cultivos puede reducir el riesgo de sufrir de hambre de hasta 90 millones de personas en el 2050.

En todos estos procesos, es importante destacar que las consultas con expertos son determinantes para sacar el mejor provecho de los cultivos. Utilizar los productos adecuados para cada necesidad,  le garantiza una mejor producción.

Recomendaciones al aplicar agroquímicos:

Al aplicar fertilizantes, la recomendación es que previamente el productor pueda realizar un análisis de suelo porque es la manera más certera de conocer las condiciones en las que se encuentra el suelo y los requerimientos de productos. Sin embargo, los productores grandes y medianos pueden realizar este estudio pero no los pequeños productores que no logran cubrir los costos, por tanto, optan por soluciones más estándar y no por las soluciones ideales.

En cuanto a la aplicación de insecticidas, la principal recomendación viene por el lado de la seguridad del productor a la hora de aplicarlo, ya que como cualquier compuesto químico, el producto puede tener sus repercusiones en quien los aplica si no lo hace de una manera adecuada.

Guardar las medidas de seguridad implica aplicar la cantidad recomendada, a la distancia adecuada con el equipo apropiado: zapatos impermeables, es decir, que no absorban los químicos, gabacha, guantes y mascarilla.

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