Semen de ganado: todo lo que debe saber

Byanka Narvaez

La inseminación artificial es una excelente opción para implementar razas resistentes a los embates del cambio climático en la región. Estos son los elementos a tomar en cuenta.

Ariel Cajina estudió arquitectura y diseño, no obstante hace siete años por cuestiones de la vida le tocó hacerse cargo de la finca familiar la cual fue siempre trabajada por su padre, un reconocido gremial del sector ganadero. Ahora Cajina es el encargado de continuar con uno de los retos a los cuales se enfrentó su padre: implementar una línea genética de ganado que cumpliera con las expectativas de la zona y la meta productiva.

Cajina cuenta que desde hace unos doce años su padre comenzó a inseminar en la finca. Desde ese momento, su padre prefirió el Gyr Lechero por su adaptabilidad climática y a su vez por su amplia producción lechera. Actualmente, en esta finca ya hay un 80% de ganado Gyr, en donde esperan en un año y medio poder obtener un ejemplar de raza pura de esta raza de origen brasileño.

Sin embargo, a pesar de este crecimiento, Ariel menciona que ellos se han enfrentado a varios obstáculos para poder crecer esta línea genética. En Nicaragua, la ley no permite la importación de semen de ganado de Brasil, por lo que ellos han buscado diversas formas para poder obtener pajillas de semen de esta línea genética.

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“Para sobrevivir tienen que invertir en genética. Aquí lo que más te recomiendan es el Holstein pues no soportan las temperaturas altas”, refiere Ariel. Invertir en el mejoramiento genético por medio de la inseminación artificial no es muy difícil, aunque los productores deben de tomar en cuenta una serie de consideraciones para que el semen a adquirir finalice con un ternero sano y fuerte.

Cristhian Rayo, quien trabaja en Agropecuaria Global, explica que es muy importante observar el manejo dado al semen antes de la compra. Dentro de esto se contempla que esté en su termo, con nitrógeno líquido y que este no haya sido volteado.

La inseminación artificial es considerada para muchos productores de ganado más que una técnica biotecnológica de reproducción, para los especialistas como Enrique Rimbaud, quien es Decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), viene a ser una práctica que facilita el mejoramiento genético en la finca al poder elegir el semen con los objetivos planteados.

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“Es importante tener claro el objetivo: ¿Qué es lo que queremos? Facilidad de parto, conformación de ubre, largo del lomo, mayor peso al destete, precocidad en el primer servicio, mayor producción de leche en cantidad o calidad, marmóreo, etc., Estas son las cosas que debo tener claras y las que me debo plantear a la hora de escoger el toro”, añade Rimbaud. El productor siempre debe pedir cuando llega a comprar una pajilla de semen, el catálogo del toro o semental a escoger. A pesar de contar con esta información, los vendedores juegan con una palabra dentro del negocio llamada ética.

“Si hay un vendedor de semen que te dice, te vendo esto y no le enseña el catalogo, es cualquier cosa. No lo debe de comprar, todo vendedor de semen debe de tener un catálogo. Ahora bien nadie puede probar que el semen viene de ese toro, entonces ahí viene la ética… Si el vendedor no se la da, ese vendedor es cualquier cosa”, añade el Doctor Roldán Corrales de la Facultad de Ciencia Animal de la Universidad Nacional Agraria (UNA).

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Otra de las consideraciones cuando se desea implementar inseminaciones artificiales dentro de la finca, son los instrumentos adecuados para manejar, ya sea la pajilla de semen y para descongelarlo para su debida aplicación. Si esto no se cumple, la pajilla se puede averiar y no causará preñez dentro de la vaquilla.

“Tener al personal capacitado que le va a trabajar el semen, tener los equipos adecuados para manejar el semen (el termo, la espada, todo su equipo de inseminación, pistola, fundas, cortapajillas, descongelador de semen)”, menciona Rayo como parte de las cosas a tener al momento de aplicar una inseminación.

¿Es caro este procedimiento?

Una pajilla de semen puede variar el precio según el toro que se vaya a escoger. En la región un “shot” de semen se puede cotizar desde los 12 dólares, hasta los 4 mil dólares si es uno de los sementales más cotizados de Brasil, en donde la industria genética es una de las más fuertes o bien Estados Unidos, en donde reinan razas como el Brahman o el Beefmaster.

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Fernando Bendaña, quien es responsable del Centro de Negocios de Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (FAGANIC), promueven con sus agremiados la venta de semen, sin embargo con la premisa de apoyar la adaptación al cambio climático, ellos se han encargado de promover una raza desarrollada en Estados Unidos de nombre Beefmaster.

“Los animales de la raza Beefmaster son de gran talla, disponen de cuernos y alcanzan índices de crecimiento elevado. Resisten climas variados y se muestran afanosos por lograr el alimento…estos animales son una raza de doble propósito, lo que significa que se pueden utilizar para la leche, así como la carne de vaca”, refiere Bendaña.

Rayo menciona por su parte, que antes de escoger una raza para introducirla a la finca, los productores deben estar claros de “que sean animales mansos, que genéticamente estén en el top de su línea, el semen sea viable con excelente calidad y que tenga buen resultado de preñez”.

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La escogencia de raza puede depender de los propósitos en parte del productor. “Si yo tengo por ejemplo vacas que son más cebú y quiero aumentar la producción de leche, entonces yo tengo que poner un toro, que tira a producción de leche, según la base que tengo con mis vacas”, precisa el Doctor Roldán. Una vez precisados los objetivos para la línea genética (ya sea para producción de carne, leche o bien doble propósito), los productores deben buscar las razas que se adecuen más a esto.

“Si mi meta es facilidad de parto, puedo usar razas pequeñas (Jersey, Angus). En cambio si mi meta es aumentar la producción de leche usaré razas lecheras (Holstein, Gyrolando). Mientras si lo que quiero es rusticidad puedo usar razas europeas o brahmánicas (Simmenthal, Fleckvieh, Guzerá, Nelore) y por último si quiero mejorar calidad de carne usaré razas que propendan al marmóreo (Beef Master, Angus, Hereford), todo depende de mi objetivo o meta”, recomienda el Doctor Rimbaud.

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Por otro lado la demanda es otra. En el caso concreto de Costa Rica, Rayo explica que las razas más demandadas por los ganaderos son el Gyr Lechero y el Guzerá, ya que de esta forma realizan sus cruces con Holstein, Jersey para producir razas como el Gyrolando, Guzolando, Guzopardo, esto con el fin de mantener la rusticidad dentro del hato. Mientras que en Nicaragua, la demanda de pajillas de semen anda por la misma sintonía. Muchos de los ganaderos prefieren el Gyr, aunque por las limitaciones de importación de Brasil, los vendedores comercializan semen de un toro Norteamericano.

“Hay muchos factores que influyen para que la inseminación artificial sea un éxito o un fracaso. Para que el proceso sea efectivo la persona que va a realizarlo debe estar capacitada y saber identificar cuando está en celo el animal y si se encuentra en óptimas condiciones. Otros aspectos que influyen son la nutrición y la salud de la vaca”, puntualiza Bendaña.

Una de las novedades dentro de esta industria es el semen sexado. “Es un poco más caro, pero usted por ejemplo va a usar en las novillas semen sexado y usted solo va a tener solo hembras o solo machos…Aumenta su hato de forma más eficiente y se está ahorrando el 50% del tiempo”, dice Roldán.

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En cuanto al semen sexado por el momento los precios son un poco elevados. Para dar un ejemplo, una pajilla convencional de un toro brasileño puede rondar desde los US $140, pero si es sexado este puede llegar hasta los US $4. Eso sí, garantiza el sexo del animal que el ganadero quiere tener dentro de su finca.

Otro de los aspectos a tener en consideración es el estado de la vaquilla antes de la inseminación. “Hay tres cosas que tienen que ir de la mano, manejo, nutrición y sanidad. Ese es un círculo que no puede soltarse”, reitera Rayo. El Doctor Rimbaud recomienda que “las vacas deben estar sanas y en condición corporal mínimo de 3, y las vaquillas de 3,5 (escala del 1 al 5). Con buenos niveles nutricionales sobre todo en proteínas y minerales”.

Una de las cosas curiosas que entran dentro de una inseminación artificial exitosa, es el estado de ánimo de la vaca. Es decir si esta se encuentra dentro de un potrero, con condiciones climáticas malas, es muy probable que el procede de inseminación no sea exitoso.

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